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Published La libertad se conquista.
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Published Y otros animales televisivos (XIV).
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Una vez más, les he mentido. Y este arranque de post es lo que explica por qué no me he dedicado a la política.
Les he mentido porque esta semana no traigo otro animal televisivo, sino a un señor que ha tocado la tele con un vídeo imprescindible. Máximo Gavete nos explica que las series americanas nos resultan más creíbles porque pisan menos la realidad. Es lo mismo que los doblajes, que parece que si no están pasados de rosca no nos parecen creíbles. Lo crean o no yo hice un curso de doblaje y la profesora tenía dos marcas hechas con esparadrapo en un armario. Una era la forma de hablar de la vida real y medio metro por encima nos señalaba dónde tenía que estar el registro para ser buenos dobladores.
Lo más turbador de todo era cuando se ponía en plan Miyagi y nos decía: “piensa en el armario”.
Oh, vaya, acabo de entender por qué aquel chico tan sensible se fue ese día llorando de clase.
Hecho el chiste malo, les remito al post La realidad no es real de Máximo Gavete para que contextualicen este maravilloso vídeo, que es la bobina de una empresa de postproducción (o algo así).
Editado el vídeo, que parece que lo borraron de Vimeo. Para una vez que programo la entrada…
No me cojan frío. Si sienten la necesidad de salir de casa este fin de semana, pónganse un chroma en el salón.
Con Aminatou Haidar se ha hecho justicia. El sistema democrático no admite excepciones: la ley ha de cumplirse siempre y es igual para todos. Esa es la regla del juego sin la cual todo nuestro entorno se convierte en tramoya. Cuando se vulnera esta norma, como en el caso de Guantánamo, se ratifica que la libertad es una concesión virtual que queda abolida si resulta un obstáculo para el gobernante de turno.
Con la lucha de esta inquebrantable mujer algunas cuestiones han salido a la luz. La primera es la constatación de que las cosas sólo cambian si las haces cambiar. Otra es la crueldad de la que hacen gala algunos comunicadores sin el más mínimo rubor, como si la chulería al abusar del débil fuese un derecho adquirido con la condición de ciudadano del primer mundo. Algunos se empeñaban en difundir la sospecha de que estaba siendo alimentada de forma secreta, con el fin de ridiculizar su sacrificio. Acusaban a los “famosos” que acudían a su lado de sacar beneficio con su gesto, sin especificar en qué consistía ese vergonzoso rédito. Nunca critican cuando la fama se aprovecha para vender electrodomésticos.
Me gustaría mandar un abrazo muy fuerte a Aminatou, que ha estado a punto de dar su vida para que este mundo fuera un poco mejor, por lo que nos ha enseñado. También a las personas que fueron a Lanzarote a evitar que muriera sola como una bestia, a las que han dedicado su tiempo en las carpas que se colocaron en las ciudades de España y a todos los que han mostrado su solidaridad de una u otra forma. Hoy es un día muy importante para los amantes de la paz y la libertad. Triste para sus enemigos.
Una vez más, les he mentido. Y este arranque de post es lo que explica por qué no me he dedicado a la política.
Les he mentido porque esta semana no traigo otro animal televisivo, sino a un señor que ha tocado la tele con un vídeo imprescindible. Máximo Gavete nos explica que las series americanas nos resultan más creíbles porque pisan menos la realidad. Es lo mismo que los doblajes, que parece que si no están pasados de rosca no nos parecen creíbles. Lo crean o no yo hice un curso de doblaje y la profesora tenía dos marcas hechas con esparadrapo en un armario. Una era la forma de hablar de la vida real y medio metro por encima nos señalaba dónde tenía que estar el registro para ser buenos dobladores.
Lo más turbador de todo era cuando se ponía en plan Miyagi y nos decía: “piensa en el armario”.
Oh, vaya, acabo de entender por qué aquel chico tan sensible se fue ese día llorando de clase.
Hecho el chiste malo, les remito al post La realidad no es real de Máximo Gavete para que contextualicen este maravilloso vídeo, que es la bobina de una empresa de postproducción (o algo así).
Editado el vídeo, que parece que lo borraron de Vimeo. Para una vez que programo la entrada…
No me cojan frío. Si sienten la necesidad de salir de casa este fin de semana, pónganse un chroma en el salón.










