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06:51 | Publicadas 11 entradas en el blog. (Ocultar Detalles) |
A los pocos que aún estéis frente al ordenador, en lugar de estar ayudando a preparar la cena (¡tunantes, que sois unos tunantes!), os dedico este post. Supongo que si ahora estáis mirando Internet, esta noche no dudaréis en poner la tele. ¿Qué vais a ver?
La 1
Los creativos de la televisión pública han conseguido un condensador de fluzo y han vuelto en el tiempo a principios de los 90 para traernos a Martes y 13. Pero como no sabían cuando caería un rayo para conseguir los 1.1 Gigawatios, los que se quedaron aquí le han quitado la naftalina a Josema Yuste y le han adosado a Flo. Personajes como “Persita Puig” me dan cierta urticara preventiva, se lo digo.
Luego Raphael vuelve como el Almendro. A ver si pillo el dueto con Bunbury y me ahorro buscarlo mañana en el YouTube.
El día 25, los programadores de TVE se cargan de ironía al programar a ese mesías pagano que es Harry Potter y luego nos azotan con un par de Cuéntames, que será Navidad, pero los jueves son sagrados.
Casi que descartada.
La 2
¿En serio? Bueno, va. Estos ponen Perdidos, que total, como no los ve nadie, no se nota la diferencia. Y luego la misa del gallo, otra cosa que nadie entiende. Por lo demás, ni la gente se entera de qué hace este canal en Navidad ni este canal se entera de qué hace la gente, porque siguen a su bola. Si no veo nunca La 2, me expliquen por qué lo voy a hacer precisamente hoy.
La 3
¿Adivinan? ¡Los Simpson! Cuatro capitulillos navideños, que seguro que no los hemos visto bastantes veces. Después un especial de David Fernández y Edu Soto. A mí estos experimentos en Antena 3 me dan un poco de miedo. Ellos me caen tan bien que no quiero que se me caiga el mito, así que igual paso y me busco alguna excusa.
Al día siguiente hacen Cars, que está bien para acabar de digerir los excesos, pero que ya la he visto.
La Cuatro (¡el robo…! Lo siento, de verdad)
Si Pablo Motos se me atraganta por lo general, imagínense con una pierna de cordero atascada en la garganta. Y luego cuando no me puedo mover, lo último que me apetece es ver a los de Fama dando salticos. Naaaada.
La 5
Lo suyo sería una entrevista a Herodes, pero están intentando lavar su imagen. Con lo que no entiendo que insistan en Escenas de matrimonio. Después Carmen Alcayde haciendo de Takeshi Kitano en Guaypaut, ese Humor amarillo revisitado. Si el 25 nos endosan Sin tetas no hay paraíso, que nadie lo entienda como un relato sobre la lactancia del niño Jesús.
La Sexta
Para esta gente, esta semana es una semana más. Lo único que se marcan alguna trama navideña en Maitena y La Tira. Lástima que no sea en Qué vida más triste.
Todas
El rey. El momento del año en el que podemos comprobar el color y saturación de cada cadena. Veremos si estos factores tienen alguna relación con los índices de audiencia (que ya les digo yo que no).
Después de este repaso no sé ustedes, pero yo ya tengo claro qué voy a ver: a mí familia.
¿Creen ustedes que el tamborilero de Raphael da miedo? Vean, vean:
Pues la verdad es que sí, que da más miedo que éste. Y como les prometí, duelo de divas; Bunbury de mayor quiere ser Raphael (dejen la charleta que se pegan después de la canción):
Y retomando el tema de ayer, la prueba del rey Borbón ha manifestado un año más que la cadena que mejor ajuste de color tiene es La 1. Mañana comparamos con las audiencias.
Feliz día a todos, independientemente de sus religiones, gustos estéticos y comidas familiares.
Me encanta la tele en Navidad. Las series americanas se paran y las cadenas españolas se lanzan a una campaña cultural sin parangón el resto del año. Porque estas semanas hago mío el pensamiento marxista: “encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro“. Y como me siento más listo, por eso me encanta la tele en Navidad.
Aprovechando la coyuntura, me he terminado El entretenimiento en televisión: guión y creación de formatos de humor en España, título curiosamente largo para una gente que insiste en que menos es más a la hora de hacer humor. Aunque suene a paradoja, esto de entretener a los telespectadores es algo que preocupa a más de un profesional y que nunca ha sido muy estudiado en nuestro país. Hasta hace bien poco, el público y los académicos creían que el humor es fruto del talento de chigre y melopeas varias. Lamentablemente, muchos ejecutivos y humoristas (palabra que reivindico desde aquí) también lo creían. No me insistan; jamás pondré un ejemplo concreto de esto, así que dejen de preguntarme por el rubio de Cruz y raya.

No sé quién es “el gatuno”, maldita sea
Dispuestos a demostrar que para hacer humor valen más ocho horas de trabajo que ocho gramos de sustancias, varias universidades han iniciado su propios estudios sobre el tema. Entre otras, la Rey Juan Carlos con Globomedia, la Pompeu-Fabra con El Terrat y la Pontificia de Salamanca con… todo el mundo (egoístas, acaparadores…). El libro que les menciono más arriba, además de convertirse en el regalo estrella de estas navidades en mi entorno (raros…), es un perfecto resumen de todos estos másters y posgrados.
Es uno de los pocos textos académicos que he leído en los que se nota que pisan el suelo. Probablemente porque está escrito por profesionales del medio, algunos de los tipos que, sin dedicarse a la política, más nos han hecho reír en los últimos años. Hablamos de guionistas y responsables de mitos como Caiga quien caiga (el de Wyoming), Noche Hache, El club de la comedia, Buenafuente, El intermedio, Homo Zapping, los guiñoles o La hora chanante.
Como no podía ser menos, su lectura resulta entretenida; lo contrario sería como hacer dar clases de urbanidad escupiendo flemas. Pero no es un mero anecdotario sobre tele. Es un libro sobre la historia del entretenimiento catódico en los últimos años y, sobre todo, es un manual de técnica. La técnica, eso que diferencia a un cómico de un cuñao achispao.
Cualquier aspirante a trabajar en televisión debería leérselo para sacar buenas ideas. O para hacer justo lo contrario, según la cadena a la que seas candidato.
El bendito parón navideño no sólo sirve para leer, sino también para ponerse al día. Y no me refiero a las reuniones familiares. ¿De verdad alguien pensaba que hablaba de eso? ¿En un blog de televisión? A ver si nos centramos, por favor.
Aprovecho los últimos días del año para ver series que tenía en un cajón por culpa de engendros como My own worst enemy. Yo también me pregunto por qué no dejé de verla hace tiempo. Entre los redescubrimientos de estos días está Flight of the Conchords. Y está muy bien traído porque la HBO está a punto de repescarlos también para una segunda temporada.
Una de las cosas que muy poca gente me perdona, y con razón, es que me gusten los musicales. Flight of the Conchords combina esa pequeña perversión con una comedia de lo más inhabitual. Humor políticamente incorrecto sobre Nueva Zelanda (“¿por qué no?”, como dice un poster promocional del país en el despacho de uno de los protagonistas), situaciones disparatadas y surrealistas y música. Una música que no rompe con todo lo dicho anteriormente. Para muestra, un botón, concretamente el del play:
La cosa trata de un grupo musical formado por Bret y Jemaine que abandonan su Nueva Zelanda natal para abrirse camino en el mundo de la música desde Nueva York. Viene a ser como si un par de… hum… no sé… ¿leperos? se fueran a Lavapiés a lanzarse a la aventura artística. Más refinado, eso sí.
En España puede verse por medios claramente legales en el canal TNT. Se han atrevido a doblarla y parece que con cierta dignidad. Pero también la emiten en versión original con subtítulos. No lo dudéis: los chistes basados en el acento de Bret y Jemaine son intraducibles. Y si alguien me demuestra lo contrario no tendré ningún problema en reconocer que está muerto.
¿Ven cómo son intraducibles?
Que nadie se deje engañar por el título del post: no les voy a hacer una predicción de mi fiesta de Nochevieja. Como se acerca la segunda oleada de estrenos de la temporada, decidí adelantar trabajo tragándome lo que podría ser el episodio piloto del nuevo programa de Santi Acosta y Antena 3. Del título (Sexo, mentiras y algunas exclusivas), al menos dos conceptos se escapan a la verdad.
Lo primero que me quedó claro es que no soy público objetivo de ese formato. La lista de los peores culos (que no codos) femeninos y de los chicos con mejores posaderas fue como un cartel de “no admitimos hombres heterosexuales”. Como fan de la segmentación de los públicos, esto no es una crítica, es una información que les doy.
Y hasta aquí la parte de sexo.
La parte de mentiras fue a caballo entre “que la realidad no te estropee una buena pieza” (o una pieza, sin más) y la falta de información o de formación. Por ejemplo, hasta yo, que creo que “chandal” y “elgante” pueden ir en la misma frase, sé que el ranking de las más horteras estaba hecho por alguien cuyo concepto de moda no pasa de los muros del Carrefour. Un listado de este tema que empiece con Nati Abascal se desmorona desde el primer momento. Ahora quitaré a mi chica del teclado y seguiré yo con el post. Gracias.
Como era un repaso del año, lo más exclusivo que pudieron sacar fue una parodia del anuncio de colonia Chispas (uuuuuh, a la última) con Paquirrín de protagonista. Incluso se les escaparon algunas “informaciones” de 2007: que la gala (más) desastrosa de la Spears en los MTV awards no fue este año. No tomaréis el nombre de Britney en vano, desde aquí os lo digo.
Este año la cosa fue así
Resumiendo: esta gente se ha comprado la revista Cuore un par de veces y han decidido hacerla en televisión. De lo que deduzco que el programa será un éxito. Porque además, para lo que es, está bien hecho, el condenado. Faltan retoques y que lo coloquen bien en la parrilla, pero no deja de ser una actualización de Pecado original o un Aquí hay tomate light. La comparación con el tomate no es inocente, que también han repescado a la mítica voz en off del “uyuyuyuyuy”. El ritmo está bien, su duración es perfectamente modulable ya que ni siquiera tiene presentador. Alguna cosa hasta tuvo gracia, qué narices.
A pesar de ello, lo peor vuelve a ser lo mismo con lo que fallaron los de Xq no te callas. Para hacer información, está muy bien contratar periodistas, pero para hacer humor, no bastan unos redactores con los que te meas de risa tomando el café. Sería como pensar que porque las discusiones de tus padres son graciosas, se puede hacer una tira cómica de broncas de parejas para programar en el access prime time y llevarte audiencias en torno al 20%.
…
…
…
Ains.
Sí que será un éxito.
Si yo fuera programador de televisión, me guardaría todos los días de vacaciones para poder cogerlos el día que se decide qué poner en Nochevieja. El panorama es desolador y ni siquiera hay un monarca al que recurrir para rellenar unos minutejos (los presidentes autonómicos no convalidan, ¿eh, Espe?).
Por eso mismo, en general trato de no tenerles en cuenta lo que se perpetra el 31 de diciembre. Más o menos lo mismo que hago con mi familia. Este año, sin embargo, como José Mota va a empezar programa, me he propuesto ver su especial, Es bello vivir, a ver qué pinta tiene.
Y me he quedado como estaba.
Llevo varias horas pensando si me ha gustado o no y sigo sin tenerlo claro. Lo cual, en principio, es bueno. Los de La 1 se han permitido el lujo de ponernos un capítulo piloto en uno de los horarios estrella del año y, a juzgar por la audiencia, o ellos son muy listos o nosotros muy tontos.
Visto como piloto, los defectos del especial son perdonables, porque pueden leerse como ajustes que habrá que ir haciendo. Por ejemplo, me falta una hilazón. En este caso el tema pretendía ser la crisis, pero me pareció mal hilvanado. Falta una estructura que ate los elementos entre sí.
Eché de menos también un protagonista. Vale, tenemos empacho de José Mota (omnipresente), pero nunca es él. Le falta tener una personalidad propia, aunque contamine a los personajes parodiados. Uno de los mejores momentos me pareció la intervención de María Teresa Fernández de la Vega en un estilo totalmente celebrities. Y no es casual.
El programa estaba y estará producido por Jajaja espectáculos y Hill Valley, la responsable de Muchachada nuí. A mí un programa de humor que en los créditos pone “Productor ejecutivo: Flipy”, ¿qué quieren? Me da buen rollo. Hace unas semanas, Javier Pons, el director de TVE nos explicaba que el moreno de Cruz y Raya se estaba dejando convencer para hacer otra clase de humor. Que Bartolo tiene los días contados. Algo de eso pudo entreverse en Es bello vivir, pero se nota que es un camino por el que todavía no caminan con seguridad. Y son las mismas dudas del equipo del programa las que me llegaron a mí como espectador.
Todavía no sé qué decirles, pero sí sé que le daré una oportunidad al programa de José Mota.
No vaya a ser que vuelva el rubio.
Soy poco de Telediario porque para algo trabajo en un medio online puntero. Pero anoche alguien dejó puesto el de La 1 mientras cenábamos y anduvimos tan poco ágiles que hasta lo dejamos cuando salieron los deportes. Cuando vi una pieza en la que había doblajes tipo El informal miré a mi alrededor. Nadie se inmutaba.
Miré la fecha y no era 28 de diciembre ni 1 de abril. Ni 31 de febrero. En casa tenemos un calendario que funciona por eliminación, qué le vamos a hacer.
Miré mi vaso y estaba vacío. Ya les vale, que no me habían puesto ni agua, los muy… En resumen: en la tele acababa de pasar lo que yo creía que había pasado y a todos les parecía normal.
Ojalá fuera la excepción. Hace una semana, La Sexta, el canal de los humoristas, también nos coló un sketch entre las noticias de Helena Resano. Todo se pega menos la hermosura, como tan bien sabe Miki Nadal.
¿En qué momento el Joker se hizo con el control de los informativos de televisión? Los doblajes cómicos son sólo un peldaño más. Un noticiero consiste ahora básicamente en:
- Sucesos
- Reportajes de sociedad (también llamados “de interés humano”. Desconocía que las ardillas fueran público objetivo de las noticias de economía)
- Autopromo
- Chorradas
- Promo de otros
- Un par de noticias serias para envolverlo y justificar que el presentador se tire serio la mitad del minutaje
- Una charleta o una broma en plató
- Publicidad
- Una chorradilla más, no sea que se nos vaya la audiencia
Voy a serles sincero: yo de un Telediario espero que me aburra. Que me aburra mucho si hace falta. Porque se supone que entre las funciones de los informadores está la de contarme cosas que necesito conocer aunque yo no lo sepa y aunque me puedan parecer intrascendentes o áridas.
Para pasar el rato están los programas “de entretenimiento”. Si quiero reírme con la actualidad pongo al Quequé, Sé lo que hicisteis o las noticias de Telemadrid. Pero no un informativo.
Así que o nos ponemos serios o les dejamos sitio a los profesionales de verdad. Como el Gran Wyoming.
Las teles aprovechan que seguimos aturdidos por los excesos navideños para colarnos algún gol que otro. El día de reyes aprovecharon que la muchachada estaba distraída con los tentes y las orbeas para estrenar/experimentar Guinness World Records.
Partamos del hecho de que el Libro Guinness ya es casposo de por sí: “¡miradme, soy el tipo que más abejas puede meterse en la boca durante diez segundos!” (basado en hechos reales). Enhorabuena, oiga, usted sí que está preparado contra la crisis. Yo estoy pensando postularme con el autor de Mi televisión y otros animales que más veces ha dicho la palabra “magdalena” en los últimos quince segundos (lo he hecho sólo una vez, para dejarme margen de crecimiento).
En cuanto al programa en sí, como era reyes, me regalé el cambiar de canal en seguida. Me bastó un ratín para ver un espacio cutrón que encaja con los rumores de que se va de cabeza a las tardes del fin de semana y que la resaca haga el resto. Falto de ritmo y de novedades, en el rato que me tuvieron de espectador me prometieron una prueba de exteriores espectacular y me colaron un espectáculo que sonrojaría al equipo de Loca academia de policía del Parque Warner de Madrid.

Por lo que sea, este señor decidió que podía llevar más gayumbos que nadie en el mundo y casi la palma. Defensores de la ropa interior, tomad nota.
Vale, no hay medios. Tiremos de desparpajo, ¿no?. La presentadora, Carmen Alcayde, vivó momentos gloriosos para introducir a Stephen Taylor, un hombre con el honor de poseer la lengua más larga del mundo según el Libro Guinness de los Récords (¿¡!?). La ex compañera de máster de Letizia Ortiz primero lanzó un chiste de profundidad, para que lo pilláramos cuando conociéramos el mérito (¿¡¡!!?): “estoy encantada de tenerle aquí y la audiencia pronto sabrá por qué”.
Fue sólo el preábulo de una demostración de clase y humor inteligente con grandes aportaciones como preguntarle al tipo: “y con las mujeres fenomenal, ¿no?”. Luego volvieron a medirle tan notorio órgano “para corroborar si la sigue teniendo tan larga”. Y risas varias de presentadora e invitada, una María Castro a la que su compañera de cadena llamaba “Jessi” una y otra vez.
¡Por el amor del Wonder bra, si hasta la escotes defraudó como tal! Bueno, no, era por dramatizar un poco.
Resultado: leñazo de audiencia y aprensión en Telecinco, que están convencidos de que en cualquier momento Almudena les pega el estirón.
Y para acabar, una duda que no tiene nada que ver pero que no sé callarme: ¿quién está de vacaciones en TVE? La noche del martes la perla humorística del Telediario nos llegó en la crónica del París-Dakar, ese rally que se corre entre Argentina y Chile. Sobre las imágenes del duelo entre Carlos Sainz y Nasser Al Attiyah pudimos ver el rótulo: “¡Qatarí… que te vi!”.
Veréis cuando vuelva Fran Llorente.
¡Maldición! Este título puede dar ideas peligrosas. Seguimos con los estrenos de media temporada y este miércoles le tocó el turno a Cuatro, dicho sea como cadena y no como pronombre numeral.
Nos enchufaron La batalla de los coros y yo me la tragué enterita. Pero no les voy a engañar: no me gustan los concursos musicales y eso de los coros me parece sospechoso. Así que, por si quieren ahorrárselo, la conclusión es que no me gustó. ¿Se lo razono?
Para empezar, porque no me gustan los concursos musicales y eso de los coros me parece sospechoso. Si creen que yo me repito es porque no oyeron doscientas veces a Mikel Erentxun explicar que “lo más duro ha sido elegir a veinte”. Que ya no sabías si había elegido a veinte personas o es que había hecho la elección de un solo tipo veinte veces. Las mismas imágenes de los casting se pudieron ver tantas veces que pensé que se me había roto el timeshift del grabador. Hasta que recordé que no tengo timeshift.
Ni grabador.
Lo de los castings fue el mismo rollo de siempre: los mismos recursos emotivos facilones de siempre, la misma tensión falseada… Yo me pregunto una cosa: ¿en España queda alguien que crea que sabe cantar y que no haya hecho ya varias pruebas de éstas? ¿Cuántas veces tienen que rechazarte para que empieces a sospechar que es mejor que sigas en la carnicería? ¿Por qué Lolita fingió que se hacía un casting a sí misma? Es más: ¿por qué Lolita? Así, en general. Examinemos cómo se eligeron a los capitanes de cada equipo gracias a nuestro equipo de investigación, recién rebotado de El Mundo TV:
Sede de Cuatro, hace unos meses. Brainstorming de producción de La batalla de los coros. INT/DÍA
Ejecutivo1: Vale, pues si no os gusta Coros, ¡y a cantar! ni Cosas de coros, lo titulamos La batalla de los coros y a callar, que no llego al partido.
Ejecutivo2: Vale. ¿Y a quién fichamos para que dirija a los coros?
Ejecutivo3: ¡A Paula Vázquez!
Ejecutivo1: ¿Por qué?
Ejecutivo3: No sé, por costumbre. ¿Nuria Roca?
Ejecutivo2: Yo pensaba en alguien de algún concurso musical.
Ejecutivo3: ¿Alguno de Factor X?
Ejecutivo1: No, mejor alguien conocido.
Ejecutivo3: ¿Se puede decir Risto Mejide en este canal?
Ejecutivo2: Yo pensaba en Soraya, que igual va a Eurovisión y así les colamos el gol a La 1 como los de La Sexta el año pasado.
Ejecutivo3: ¿Y Rodolfo Chikilicuatre?
Ejecutivo2: Eso: ¡Manu Tenorio!
Ejecutivo1: Yo no sé de quién estáis hablando. Quiero alguien famoso de verdad, que le guste a los jóvenes. Va, apunto Mikel Erentxun.
Ejecutivo2: Ah, pues si nos ponemos así, Marta Sánchez. ¡Jajajaj!
Ejecutivo3: ¡Y Lolita! ¡Y Lolita!
En Cuatro tienen mucho sentido del humor, pero mal repartido. En fin, ¿Marta Sánchez? Una mujer que se pone a dirigir un coro después de soltar ante la cámara que su técnica para cantar es “muy intuitiva”. Como la de Farruquito al volante.
Otros grandes momentos del programa:
- Todos los candidatos que cantaron a sus seleccionadores alguna canción suya (o de algún hermano fallecido)
- Lolita valorando las virtudes de una aspirante que “toca el piano, canta maravillosamente y es inmigrante”
- La solista de Madrid explicando que ellos son los mejores porque un coro “tiene que sonar como una sola voz”. Sospecho que se refería a la suya, que se oyó por encima de sus compañeros toda la canción
- Mikel Erentxun justificando su participación mientras se oía el ruido de una caja registradora en su cerebro
- Lolita amenzando a Elena Furiase, hija y protagonista de El internado: “dale un char (“share”) a tu mama, no seas asín” (esto no se vio en ningún sitio, pero yo me lo imagino y me hace risa)
- Josep Lobató pasado de… bueno, Josep Lobató
- El coro de Lolita al darse cuenta de que a algunos de los otros equipos los dirigían músicos
Venga, va, aparco el cinismo un párrafo: lo cierto es que si te gustan los coros, este programa te va a gustar. El medley de gospels que hicieron los chicos de Erentxun estuvo bastante apañado. O por lo menos no molestaba. A lo mejor que canten cosas tipo Waterloo con puestas en escena tipo OT, te chirría más, pero hay que expandir el target.
El problema es que yo estoy saturado de estos artistas Ikea, así denominados porque las cadenas se llevan unos cuantos trozos de cantante y ensamblar un montón de ellos iguales. ¿Que te salen baratos y aparantes? Sí, pero les falta personalidad.
Y que se rompen en seguida.
A los pocos que aún estéis frente al ordenador, en lugar de estar ayudando a preparar la cena (¡tunantes, que sois unos tunantes!), os dedico este post. Supongo que si ahora estáis mirando Internet, esta noche no dudaréis en poner la tele. ¿Qué vais a ver?
La 1
Los creativos de la televisión pública han conseguido un condensador de fluzo y han vuelto en el tiempo a principios de los 90 para traernos a Martes y 13. Pero como no sabían cuando caería un rayo para conseguir los 1.1 Gigawatios, los que se quedaron aquí le han quitado la naftalina a Josema Yuste y le han adosado a Flo. Personajes como “Persita Puig” me dan cierta urticara preventiva, se lo digo.
Luego Raphael vuelve como el Almendro. A ver si pillo el dueto con Bunbury y me ahorro buscarlo mañana en el YouTube.
El día 25, los programadores de TVE se cargan de ironía al programar a ese mesías pagano que es Harry Potter y luego nos azotan con un par de Cuéntames, que será Navidad, pero los jueves son sagrados.
Casi que descartada.
La 2
¿En serio? Bueno, va. Estos ponen Perdidos, que total, como no los ve nadie, no se nota la diferencia. Y luego la misa del gallo, otra cosa que nadie entiende. Por lo demás, ni la gente se entera de qué hace este canal en Navidad ni este canal se entera de qué hace la gente, porque siguen a su bola. Si no veo nunca La 2, me expliquen por qué lo voy a hacer precisamente hoy.
La 3
¿Adivinan? ¡Los Simpson! Cuatro capitulillos navideños, que seguro que no los hemos visto bastantes veces. Después un especial de David Fernández y Edu Soto. A mí estos experimentos en Antena 3 me dan un poco de miedo. Ellos me caen tan bien que no quiero que se me caiga el mito, así que igual paso y me busco alguna excusa.
Al día siguiente hacen Cars, que está bien para acabar de digerir los excesos, pero que ya la he visto.
La Cuatro (¡el robo…! Lo siento, de verdad)
Si Pablo Motos se me atraganta por lo general, imagínense con una pierna de cordero atascada en la garganta. Y luego cuando no me puedo mover, lo último que me apetece es ver a los de Fama dando salticos. Naaaada.
La 5
Lo suyo sería una entrevista a Herodes, pero están intentando lavar su imagen. Con lo que no entiendo que insistan en Escenas de matrimonio. Después Carmen Alcayde haciendo de Takeshi Kitano en Guaypaut, ese Humor amarillo revisitado. Si el 25 nos endosan Sin tetas no hay paraíso, que nadie lo entienda como un relato sobre la lactancia del niño Jesús.
La Sexta
Para esta gente, esta semana es una semana más. Lo único que se marcan alguna trama navideña en Maitena y La Tira. Lástima que no sea en Qué vida más triste.
Todas
El rey. El momento del año en el que podemos comprobar el color y saturación de cada cadena. Veremos si estos factores tienen alguna relación con los índices de audiencia (que ya les digo yo que no).
Después de este repaso no sé ustedes, pero yo ya tengo claro qué voy a ver: a mí familia.










